Por: Fabrizio Cazorla Murillo – El Fulgor de Oruro https://elfulgor.com/noticia/208/en-la-historia-de-la-fraternidad-artistica-y-cultural-la-diablada
“Fraternidad por la hermanad y por nuestra fe a la
Virgencita del Socavón”. Así contaron los antiguos fundadores de la Fraternidad
Artística y Cultural La Diablada, cuando lejanas resonancias de música y
danza, todavía brillaban en los ojos de quienes un 25 de febrero de 1944
fundaron la diablada de los “Fraternos”.
La historia cuenta, que en los antecedentes de su fundación,
los siempre conocidos “pijes” o “Kharas” (jóvenes de clase media) fueron
cobijados por la única Diablada de entonces, aquella integrada por los
mañazos y dirigida por Pedro Pablo Corrales, un impulsor y un personaje
que concedió a los audaces jóvenes un espacio dentro las filas diablescas.
Intrépida acción que sorprendió a los transeúntes de nuestra
ciudad. Ellos vieron a los famosos diablos de Oruro integrada por mañazos y
pijes , personajes que en su ferocidad infernal hicieron temblar las calles con
violencia y terror. Ya no era el Carnaval de las carrozas y de los foráneos
disfrazados, era el Carnaval de Oruro que se apoderaba de todos para acrecentar
una fe, esta vez dirigida a nuestra santísima Virgen del Socavón.

Así llegó la Fraternidad Artística y Cultural La Diablada a
su primer carnaval el año de 1945 para estrenar ángel, cóndor y nuevos
luciferes. Así propiciaron por primera vez, la Gran Velada de Arte Vernacular,
un acontecimiento artístico y cultural para proclamar a la hermana predilecta
de la institución.
Así llevaron la diablada al teatro y al escenario. Sus
protagonistas: distinguidas señoritas de la sociedad y jóvenes entusiastas de
la Fraternidad.
El tiempo se encargó de calificar a la Fraternidad, como la
más dinámica e impulsora de nuestra cultura popular. Gracias a la creatividad
de sus socios se confecciona el primer pañuelo bordado, dejando en el recuerdo
a las antiguas pañoletas floreadas; se crea el primer traje de ensayo,
definiendo el elegante uniforme que hoy ostenta; se establece uniformidad y
coreografía en la danza de los diablos y se adapta el relato de los diablos
para teatro. La Diablada de Oruro comienza a cambiar para todos.
Con ese afán innovador la Fraternidad es invitada para
engalanar los acontecimientos cívico religiosos de nuestro país. Las maletas y
las seguras cajas acompañan a los diablos fraternos por Potosí, Cochabamba, La
Paz, y centros mineros. Así la Fraternidad cumple sus primeros cinco años de
vida.

En los años cincuenta se robustece los cimientos de la
institución. Se confeccionan los primeros estatutos, se obtiene personería
jurídica y se construye el repertorio coreográfico de figuras como la
Estrella, el Carrusel, el Saludo, la Cadena y muchas otras creaciones, producto
de la imaginación de los socios.
Por entonces la Fraternidad se proyecta a nivel
internacional. Fue en 1958 cuando albos trajes y máscaras de iracunda expresión
impresionaron al público costero de la ciudad de Iquique.
Y ya en plena década los sesenta, no cesaron las
innovaciones. Harry Gamarra se presenta con la primera máscara iluminada en las
demostraciones nocturnas. Ojos y contornos infernales se iluminan para encender
miedo y terror por el averno.
En los “sesenta” la Fraternidad viaja al Perú, Argentina y
Venezuela. Muy cerca a 1980, los diablos fraternos viajan a Europa en una de
sus más importantes visitas continentales, siendo promotores de la infinita
riqueza de nuestro acervo folklórico.
En 1992 mediante el ingenio y el rigor documental de sus
socios, la Fraternidad inaugura el primer grupo de las diablesas. Figuras que
significan la juvenil presencia de señoritas. Figuras que ágilmente elevan en
alto los brillantes pañuelos de una abigarrada pero escogida coreografía.
Así la Fraternidad ingresa a la década de los noventa y
conmemora en su historial muchos otros viajes como aquel inolvidable
acontecimiento deportivo en el Mundial de Futbol de 1994, o bien la Semana
Cultural Boliviana en Santiago de Chile del mismo año; el Festival de las Artes
de San José de Costa Rica en 1992; el viaje a Lyon Francia en el Festival de la
Fouvierre; o en Osaka, Japón para el desfile de Midosuji el 2003.
Hoy es cuando la Fraternidad entre las muchas contribuciones
de su inquietante vigor, registra en su haber, la recuperación de olvidadas
tradiciones como la Festividad de la Virgen de la Candelaria , el rodeo, los
arcos de plata y cuantas otras costumbres de nuestra cultural popular.
Y es hoy cuando la Fraternidad representa la espiritual
reafirmación de una devoción, que agiganta la fe y la esperanza de nuestro
pueblo y que ennoblece el sentimiento devocional de una ciudad regocijada por
la incomparable y milenaria expresión de un carnaval que es Obra Maestra del
Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad.
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Fotos: 1) La diablada es representativa de Oruro (Fotografía tomada en
1970 por el arquitecto Edmundo Mirones, gentileza Historias de Oruro) // 2) Diablos
de la ¨Frater¨ en 1960 (Fotografía tomada por el arquitecto Edmundo Mirones,
gentileza Historias de Oruro) // 3) La institución aporta cada año al Carnaval
de Oruro (Fotografía tomada en 1962 por el arquitecto Edmundo Mirones,
gentileza Historias de Oruro) // 4) Más de siete décadas de baile en devoción
por la Virgen del Socavón (Fotografía tomada en 1950 por el arquitecto Hugo
Canedo Arias, gentileza Historias de Oruro)
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