CUATRO ILUSTRES ORUREÑOS EN EL TIEMPO DE NUESTRA PRENSA POLÍTICO-PARTIDISTA

CUATRO ILUSTRES ORUREÑOS EN EL TIEMPO DE NUESTRA PRENSA POLÍTICO-PARTIDISTA

Eduardo Ocampo Moscoso


Dentro de la legión nacional de combativos y doctos periodistas del cuarto de los cinco períodos que se observa en el desarrollo de la Prensa boliviana, los orureños Rodolfo Soria Galvarro, los hermanos Moisés y Alfredo Ascarrunz y León M. Loza comparten honores junto al cruceño Zoilo Flores, el cochabambino José Antezana, los pácenos Macario Pinilla, Luis Salinas Vega y un larguísimo etcétera que comprende Demetrio y Julio Cesar Canelas, Ángel Salas, Juan Cabrera García, Saturnino Rodrigo, Armando Arce, Gustavo Adolfo Otero y, entre otros, a quienes dedicaron tiempo a la investigación del discurrir de nuestro periodismo; también a los pocos que llegaron al desempeño de la primera Magistratura del país (Aniceto Arce, Mariano Baptista, Bautista Saavedra, Daniel Salamanca).

No es que se tratase de los únicos escritores orureños de impresos de tal período (1885-1940), sino de los que sobresalieron y actuaron nacionalmente, puesto que les siguen ilustres intelectuales y hombres de empresa como Honorato Soto, Fermín López, Julián Céspedes, Josermo Murillo Vacarreza, Enrique Condarco y Marcos Beltrán Ávila, quien, sin haberse dedicado específicamente al periodismo, aportó con sus luces a aclarar situaciones de duda histórica periodística, pero cuya realización personal y actuación publica, a diferencia de los cuatro mencionados en primer término, fue más local o departamental que nacional.

LA PRENSA

POLÍTICO - PARTIDISTA

El período político - partidista de la prensa nacional, el mas intenso y bravo en sus seis décadas y más de vigencia, se caracteriza porque los diarios y periódicos que circulan en el país, responden a la iniciativa e intereses de los partidos políticos en boga antes que a empresas de información sólidamente establecidas; de ahí que la llamada "prensa independiente" es rareza y su influencia entre los lectores limitada.

Asimismo, porque los redactores son invariablemente abogados, estudiantes de leyes y ocasionalmente literatos, desde cuyo ejercicio alcanzan altas situaciones en la administración del Estado; de ahí también el furor y sapiencia en la redacción de los escritos publicados.

Se trata de un período en el que la clausura de diarios y persecución a los directores y redactores de los voceros de la "oposición", más propiamente del partido político en el llano, no tienen tregua; los diarios son polemistas de extensos editoriales y artículos de fondo, los directores con frecuencia deben sostener lances de honor, aunque rara vez con efusión de sangre.

Los conceptos de periodismo como profesión estable y de unidad gremial no existen, como tampoco las organizaciones gremiales de redactores de impresos de información.

A éste período de "prensa brava", como también se definió al político-partidista de nuestra prensa, sigue el Empresarialista industrial en el que nos encontramos, en el cual, si algún periodista accede a media o alta función pública, no es la norma sino la excepción (Carlos Mesa).

RODOLFO SORIA GALVARRO, 

"PRÍNCIPE DEL PERIODISMO"

Periodista, abogado, político, parlamentario y folletinista, Rodolfo Soria Galvarro nació en Oruro en 1856 y falleció en Santiago de Chile en 1917. 

Dentro de su múltiple quehacer deja honda huella en los escenarios de su actividad en su ciudad natal. La Paz y Cochabamba, como en la capital transandina. Sus meditados y galanos escritos humanistas y americanistas se reproducían en diarios de Lima, Buenos Aires y Montevideo.

Esa satisfacción profesional, aparte de agrandar sus bien ganados prestigios, le valieron internamente el apelativo de "Príncipe del Periodismo Nacional", en obvia paráfrasis al endilgado a Gabriel René Moreno de "Príncipe de las Letras Bolivianas". 

DEFENSOR DEL LITORAL

Intelectual nato dotado del don de la elocuencia del que hizo gala en cuanta tribuna se le brindaba, de la universitaria a la de asamblea política, de las corporaciones culturalistas a la parlamentaria cual maestro del bien decir.

Graduado de abogado a sus 25 años, participa en la Guerra del Pacífico enrolado en un batallón peruano que intervino en la batalla de Miraflores. El que haya combatido en, las filas del ejército aliado permite considerar que al tiempo de su alistamiento militar se encontraba en el Perú.

PERIODISTA

Talentoso como era, sólo el periodismo podía ser el medio desde el cual dar cauce a sus inquietudes, inicialmente en Oruro. Primero en "La Verdad", después en "El Liberal", vocero de prensa del partido político homónimo que define su inclinación ideológica: el liberalismo

Excombatiente de la Guerra del Pacífico al igual que las élites del liberalismo era contrario al Ferrocarril de Chile a Bolivia, en el supuesto de que completaría la ocupación chilena de nuestro país. En 1885 publica un folleto al respecto.

Tras la inauguración del Ferrocarril Antofagasta-Oruro (1892), Soria Galvarro vive entre Oruro y La Paz. Es diputado por Oruro sin dejar el periodismo, luego senador también por Oruro y así iba.

En agosto de 1906 aparece en La Paz el diario "El Ferrocarril" y nuestro patricio se cuenta entre sus redactores. Vuelto a Oruro, en 1908, se incorpora a la redacción de "El Liberal"; en marzo de ese año es fundado el diario "La Prensa" por; el cochabambino José Antezana y pasa entusiasta a dicho nuevo vocero del liberalismo, donde Eduardo Ocampo Moscoso y otros jóvenes inician su carrera de periodistas.

Nuevamente en La Paz, participa de la redacción de "El Comercio de Bolivia", uno de los grandes impresos de la época, pasando pronto a director. Algunos de sus escritos los suscribe con el seudónimo de "Vinatale".

POLÍTICO

Desde joven se adhiere al Partido Liberal que le depara sobresaltos, proscripciones y una orden de fusilamiento en los finales del siglo XIX, así como diputaciones, senaturías y situaciones menores como la de Prefecto de Cochabamba, aunque tendrá sus apostasías que las sabe explicar algo al modo de Maquiavelo.

Fue tenaz opositor de los gobiernos conservadores de Arce, Baptista y Pacheco, y en menor grado de Fernández Alonso, Mandatario que en un esfuerzo de distensión del ambiente de confrontación oficialismo - oposición, hace posible el acceso de algunos aguerridos liberales al gobierno mediante acuerdos de coyuntura política, entre ellos de Soria Galvarro, como Prefecto de Cochabamba (1898 a mediados de 1899).

La distensión política se opera mediante el "fusionismo" de corrientes ínfimas del conservadurismo y del liberalismo, primero con el Partido, Constitucional y después fusionista. Soria Galvarro, sabedor de que la oposición permanente no rinde frutos, primero se declara constitucionalista y luego fusionista, por lo que amigos cortésmente le reprochan: "Rodolfo cómo es esto, primero fuiste liberal, luego constitucionalista y ahora eres fusionista, a lo que suelto de cuerpo, el contertulio responde: "Amigos: el hombre político es de la condición del huevo, o se pasa o se fríe". 

Durante el régimen del liberalismo (1899-1920), al confrontar éste partido la gran escisión que dio lugar a la fundación del Partido Republicano en 1914, Soria Galvarro no demora en adherir al novísimo partido, si bien la mayoría de su dirigencia y militancia eran de cepa liberal. Tal decisión parece haber costado a nuestro político su proscripción a Chile, donde rinde su alma a Dios.

RIDICULIZA LOS

LANCES DE HONOR

Cupo a Soria Galvarro protagonizar sin convicción y por ello ridiculizar un lance de honor en junio de 1898, el primero entre periodistas durante el gobierno conservador de Fernández Alonso.

Era Prefecto de Cochabamba y no dejaba de publicar anónimamente. 

Era tiempo en que el conservador "El Heraldo" mantenía un entredicho con el liberal "El Comercio". Soria, desde ’el anonimato demanda en un "remitido" alguna sanción para "El Comercio", cuyo propietario, Guillermo Sanjinés, identifica el estilo de redacción del anónimo e identifica al autor, a quien, en otra nota de prensa, invita a despojarse de su autoridad y batirse a duelo. Soria Galvarro admite la autoría y acepta el lance, no sin llamar la atención y censurar la forma pública de concertarlo 

Ya en la liza, Soria hace notar qué el revólver que le dieron era de calibre ajeno al lance; salvado el "error", afirma que no tiene proyectil (la bala estaba en el suelo, delante de él). Prontos a disparar Soria dice que su arma no dispara, a lo que su contrincante dice que tampoco él dispararía. El director del duelo interroga a los dos si persisten en sus diferencias de opinión. Soria responde que en su notícula no ofendió a Sanjinés y éste se declaró conforme, concluyendo así el amago de lance de honor.

FOLLETINISTA

Soria Galvarro, aparte de escribir discursos, editoriales, artículos de fondo y crónicas menores, publicó, infinidad de folletos de temática política, derecho, libertad de imprenta, ferrocarriles, aunque pocos han sido rescatados, como "¿Tinaja o Nación? (asunto ferrocarrilero), "Últimos Días del Gobierno Alonso, reportaje para la historia", "La Libertad de Imprenta" en el que ya se exponen ensayos de tipificación de los delitos de imprenta y de jurados comunales para juzgarlos.

MOISÉS ASCARRUNZ,

"ALMA DE HIDALGO"

Periodista, abogado, político, diplomático y publicista, nace en Oruro el 24 de diciembre de 1862, hijo de María Peláez y de Vicente Ascarrunz, un hombre de empresa arraigado en la ciudad altiplánica, quien en su mayor logro industrial llega a propietario de la Mina Ítos; hermano de Alfredo y de César (fallecido en la batalla de El Crucero de la llamada Guerra Federal.

Los progenitores, merced al rendimiento de la mina pueden costear holgadamente los estudios de Moisés y Alfredo en Suiza y sus periódicas visitas a Grecia, Francia, Italia, España, donde adquieren un enorme bagaje cultural, humanístico y social, a la par que escriben artículos para la prensa.

Moisés Ascarrunz Peláez casa con Emilia Flores Le Maitre, hija del ilustre periodista y polígrafo cruceño Zoilo Flores y nieta del novelista francés Jules Le Maitre.

Los Ascarrunz, dada su formación europea brillan por su talento en cada apartado de su variado quehacer, a partir del periodismo hasta resplandecer en la política y la alta diplomacia.

PERIODISTA

Los Ascarrunz regresan de Europa al país en 1885, año en que, revalidando estudios obtienen sus títulos de abogados y retoman su andadura de escritores de diarios. Moisés, en París, era miembro de la Sociedad de Periodistas; posteriormente ocurrirá, lo mismo en, Madrid.

En la entonces pequeña ciudad de Oruro, aparte de colaborar en impresos de la época, caen en la cuenta de que La Paz es la ciudad a más propósito para sus inquietudes y aspiraciones.

Ya en La Paz, después de algunos escarceos, los Ascarrunz fundan en 1888 su propio diario, "El Imparcial" del que Moisés es el director, desde cuyas páginas dan dura batalla a los gobiernos conservadores de Aniceto Arce y Mariano Baptista; ellos se adhirieron al Partido Liberal, aunque el logotipo de su vocero da idea de que aspiraban a un impreso no sectario, pero no pueden evitarlo.

Cumplido el ciclo de "El Imparcial" de más de un trienio, escribe sucesivamente para "El Comercio", "El Tiempo" y "El Diario", siempre en La Paz; en Oruro, en 1908, para el "Correo Diario", todos del liberalismo. De tanto en tanto envía escritos para impresos del exterior. Utilizaba el seudónimo de Ignotus. No cabe duda de que hizo una brillante carrera periodística que también comprende la dirección de "El Ferrocarril", en 1886. En 1902, tras de regresar de una misión en España, planea frustráneamente la organización de un Círculo de Periodistas.

FUNCIÓN PÚBLICA

Durante el tiempo de los Ascarrunz, periodismo y. política se desarrollaban hermanados. Moisés en disputa por Oruro, La Paz, senador, prefecto de Cochabamba y también de su tierra natal.

Desempeña también cargos menores en la Cancillería desde donde pasa al servicio exterior.

DIPLOMÁTICO

Es en la alta diplomacia en la que Moisés brilla rutilante y dignifica la función, incluso pagando de su peculio la protocolaria y suntuaria vida diplomática de la época en Europa.

En 1897 tiene 35 años y es designado Ministro Plenipotenciario ante la corte del Reino español. Sorprende con el brillo de su desempeño.

En Madrid parece encontrarse en farolilla. Se integra al mundo, intelectual de escritores y poetas, de ateneos, cenáculos y tertulias.

Es un elocuente conversador con alma de hidalgo, como alguien dijera.

La sede de la embajada a su cargo se convierte en habitual centro de reunión de escritores y diplomáticos americanos como el poeta Rubén Darío, de las que participan el erudito y grande Menéndez y Pelayo, la Condesa Emilia de Pardo Bazán, la novelista gallega de "Los Pasos de Ulloa"; el novelista Juan Valera ("Pepita Jiménez"); el prolífico escritor canario Benito Pérez Galdós ("Los Episodios Nacionales"), cuya amistad cultiva, aunque como la del poeta nicaragüense que se hizo entrañable. A sus tenidas: no faltaban otros ilustres de las letras hispanas.

Se desempeñó también como Plenipotenciario de Bolivia en Brasil, cuando la negociación del Tratado Petrópolis (l904).

BIBLIOGRAFÍA

Durante su ejercicio diplomático en España publica "La Revolución de Bolivia y sus héroes".

Anteriormente, en La Paz, los "Anuarios Estadísticos y Geográficos de los años 1905, 1906 y 1907, "Hombres Célebres de Bolivia"; después "El partido Liberal en el poder" (1899-1920), entre lo mas celebrado de su producción, pues quedaron discursos histórico-diplomáticos, político-parlamentarios y literarios.

Este polifacético intelectual fallece en La Paz a sus 73 años, en 1939.

ALFREDO ASCARRUNZ P.,

ACORTA LOS EDITORIALES

Periodista, abogado, político-parlamentario e historiador, Alfredo Ascarrunz Peláez nace en Oruro el año 1867, menor en cinco años a su hermano Moisés. Fallece en La Paz a sus 68 años, en 1935

No obstante su formación humanística europea y desempeño de altos cargos en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, parecía más inclinado al periodismo; durante cuyo ejercicio tuvo el acierto de acortar la extensión de los editoriales, en tiempo en que eran tediosamente largos, como si lo único a leer en los diarios fuera su espacio de opinión. Incursiona exitosamente en el periodismo de humor político o de sátira y con su hermano Moisés funda su propio diario e intenta la creación de un Círculo de Periodistas a principios del siglo XX.

SU ESTILO

Cómo redactor de prensa, su estilo era claro, elegante y conciso, ausente de cultismos y latinajos.

En la elaboración de sus editoriales, sin mellar su profundidad temática ni desarrollo conceptual y semántico, acorta la tradicional larga extensión de los mismos, desechando el contexto discursivo de alegato político para trocarlo en un espacio de opinión tribunicia racionalmente breve; cual ignorado aporte orureño a la técnica de redacción de editoriales de la prensa nacional. 

Probablemente no hacía mas que seguir la tendencia de la prensa europea, lo que no resta un ápice a su mérito de introducir: en la prensa del país tal estilo de sobriedad.

ENTRE "EL IMPARCIAL" Y

"EL COMERCIO DE BOLIVIA"

Durante su residencia en París, escribe para uno o más órganos de prensa que le vale ser incurso en el índice parisino de periodistas

En La Paz, en 1878 es redactor de "El Comercio", fundado en enero de ese año y, después, de "El Liberal". En 1888 funda con su hermano su propio diario, "El Imparcial", de cuatro páginas grandes de marcada modernidad en la configuración de los espacios de lectura.

Se trata de un matutino que, no obstante su reclamo de sectarismos equidistantes, es briosamente adverso a los regímenes del conservadurismo, por lo que soporta las contingencias (represión); la entrega de sus ediciones continúa hasta mas allá de 1890.

La última década del ochocientos es para él bastante intensa. En 1898, precipitada la Guerra Federal, como buen liberal se alista para combatir con el grado de capitán, sin mayores consecuencias que la victoria.

El 3 de junio de 1899 se funda "El Comercio de Bolivia", inicialmente como vocero trimestral, después pasa a guiarlo y se erige a la altura de un diario moderno de cuya redacción participan connotados hombres de prensa sin faltar Alfredo Ascarrunz, cuya dirección asume en 1905 y la detenta hasta 1909.

Otro acierto de éste personaje es su ejecutoria en la siempre eventual prensa satírica o de humor político. El 4 de noviembre de 1906 entrega el primer número de "El Maestro Ciruela" que, de comienzo gana predicamento. Tratase de una revistilla de fino talante y graciosa ironía, alejada de la mordacidad vulgar

Más tarde da a la estampa una publicación gemela con el logotipo de "El Gallo", y todavía un tercero, "El Borrico".

FUNCIÓN PÚBLICA

Ha sido diputado en varias Legislaturas, presidente de la Cámara, prefecto de Oruro, oficial mayor de Relaciones Exteriores, miembro de una Comisión de Límites boliviano-peruana.

En 1911 Ministro de Justicia, en 1914 Ministro Plenipotenciario en Lima, en 1923 Ministro de Relaciones Exteriores y así siempre en delicadas funciones.

HISTORIADOR

Y ACADÉMICO 

De su obra como escritor extra periodístico resaltan dos títulos: "El Almanaque Ilustrado" sucesivamente los años 1896 y 1897, que es una forma de enciclopedia mínima y urgente, de notable aceptación, y "Efemérides Bolivianas", en autoría comanditaria con el historiador Pedro Kramer.

Sus innumerables escritos históricos le valen en 1929 contarse entre las catorce personalidades que fundan la Academia Boliviana de la Historia, entre otros, Luis S. Crespo, León M. Loza, Víctor Muñoz Reyes, Rosendo Villalobos Ismael Sotomayor; Manuel Rigoberto Paredes fue el primer presidente de ésta docta corporación.

LEÓN M.LOZA,

HISTORIÓGRAFO

Periodista, abogado, parlamentario, historiógrafo y académico, León M. Loza nace en Oruro el 28 de junio de 1878; hijo de Juana Centellas y de Justiniano Manuel Loza, casado con Nélida Bravo, tuvo catorce vástagos, uno de los cuales, José Eduardo, sigue, la andadura sólo periodística-de su progenitor.

Cursa estudios superiores en las universidades: de Oruro, Cochabamba y La Paz; a poco de graduarse de abogado en su ciudad natal en 1902, sin cumplir los 25 años de ley es elegido diputado y cuestionado por ello en la Cámara Legislativa que termina por salvar el escollo legal, reconociendo su mandato popular y recibiéndole el juramento de estilo "en un caso de excepción", gracias a su acusado talento y prometedora carrera.

SU COMIENZO 

Niño aún, 11 años, en Oruro, 1887 es admitido como aprendiz en la imprenta La Nueva Era, donde se familiariza con la terminología técnica y jerga de la industria gráfica y el proceso de confección de impresos informativos y de obras, lo que, forzando algo la imaginación, equivale a su ingreso a una en forma de escuela práctica de periodismo formándose entre gente mayor de oficio, papel y tinta de imprenta, más un innato amor a los libros.

En la tal "escuela", el intelectual se impone al trabajador manual y no demora en manifestarse; como periodista, recorriendo el clásico itinerario profesional de la época, de Corrector a reportero, de cronista a redactor y a Jefe, de informaciones o dé redacción; en su caso, hasta director de varios voceros

SU CARRERA

Oruro, Cochabamba y La Paz son los grandes escenarios de su carrera periodística que la engrandece con, una poco, frecuente inclinación a la tarea investigativa de nuestro periodismo que lo conduce de publicista a historiógrafo y a académico en un ejercicio que le demanda más de cincuenta de sus 75 años de vida.

En Oruro trabaja para "La Evolución" (un lustro), "El Ferrocarril", "La Tarde" y "El Día". 

En Cochabamba para "El Comercio", "El Artesano", "El Eco Liberal".

En La Paz, sede de su mayor realización profesional e Intelectual, para unos cinco impresos, desde "El Comercio de Bolivia" del que llega a director en 1914 a "El Diario" y otros.

La Asociación de Periodistas de La Paz le tributa un homenaje en 1953 con motivo de sus Bodas de Oro profesionales; al igual que la Academia Boliviana de la Historia; pero en la fecha, hay un error. 

La carrera periodística de Loza comienza en 1895

PARLAMENTARIO

Ya vimos que en 1902 es elegido diputado por Oruro sin tener la edad debida, cuyo desempeño le impone una entrega total, es un hábil expositor y proyectista de leyes. Andando el tiempo vuelve al Parlamento, como en 1925, año del centenario de la República, como senador también por Oruro, aureolado del prestigio de "erudito en publicaciones históricas" relativas al periodismo y la historia patria.

Políticamente considerado, era adherente del Partido Liberal

HISTORIÓGRAFO 

Su tarea de investigador le lleva a publicista e historiógrafo de nota; avalado por varias publicaciones, sus disertaciones y la posesión de una formidable biblioteca, hemeroteca y archivo documental cuyo destino ignoramos.

De las publicaciones que ha dejado, en lo periodístico resaltan, en 1913, "El Centenario de la Primera Impresión Boliviana, Comprobaciones Históricas" (en 1943 se sabría que la fecha estaba errada); en lo histórico: "La Acción de Bolivia en el Alto Perú", una breve "Historia de la Bandera Boliviana", "Historia de Potosí" (ensayo).

Publicó también una "Compilación de leyes", una "Geografía de Bolivia" y tenía materiales avanzados en torno a una "Historia de Oruro" y de un "Diccionario Biográfico Boliviano"

ACTUACIÓN

CORPORATIVA.

Fue rector de la Universidad de Oruro, entonces nombrada Menor de San Agustín (hoy UTO).

Presidente de la Sociedad Geográfica de La Paz, vicepresidente de la Academia Boliviana de la Historia, Director General de Archivos, Bibliotecas y Publicidad, Secretario de la Misión (económica) Kemmerer.

El ilustre intelectual falleció en La Paz en 1955. Su hijo José Eduardo Loza trabajaba ese tiempo en el diario "La Nación".

Por: Ángel Torres - Periodista y Escritor orureño



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